sábado, 21 de abril de 2018

Ateofobia — prejuicio contra ateos es global



Alguna vez alguien criticó poco caritativamente que yo usara la palabra "ateofobia" como si fuera un término inventado por mí (no lo es) carente de utilidad, pero a falta de una palabra con la cual referirse al prejuicio, la discriminacion e intolerancia contra alguien por el hecho de no creer en dioses, ésta ha venido a cumplir esa función y, a diferencia de otras palabras que recuerdo, ateofobia es semánticamente correcta e intelectualmente honesta.

Cualquier ateo que haya expresado su no-creencia en publico ha vivido la intolerancia como parte de las respuestas que recibimos de manera sistemática. Hace unos años se propuso un reto para que los creyentes se pongan en nuestros zapatos por una semana, y vean quién lo tiene más fácil realmente — hasta ahora, que sepamos, nadie ha aceptado el reto. Aunque si no quieren vivir por una semana lo que ha sido nuestro día a día durante años, no sea que empiecen a sentir empatía o algo, tambien está la ciencia.

El año pasado, un estudio dirigido por Will Gervais encontró que el prejuicio contra los ateos está extendido a nivel global — si eso no amerita que tenga su propia palabra, no sé qué pueda hacerlo:

sábado, 14 de abril de 2018

Marcha por la Ciencia 2018: buensalvajismo y corrección política



Hoy es la segunda versión de la Marcha por la Ciencia. Esta nació el año pasado, cuando el presidente americano Donald Trump empezó a enfilar baterías contra las políticas ambientales de Estados Unidos — era un grupo ciudadano que presuntamente defendía la ciencia y sus valores.

Pronto caímos en cuenta que la Marcha había sido secuestrada por la anticiencia y que sus promotores estaban más interesados en hacerle oposición a Trump por cualquier cosa —habiendo tantos temas legítimos para hacerlo— que hasta llegaron a defender a terroristas del Daesh llamándolos "personas marginadas", y culpar a la ciencia, aquello por lo que decían marchar, del lanzamiento de la bomba MOAB.

Ha pasado un año desde aquello, y por encima parece que la Marcha ha puesto algo de orden en su casa — aunque todavía tienen bastante por hacer. Por ejemplo, hace unos días, el Twitter oficial de la Marcha compartió un artículo del Seattle Times lamentable:

lunes, 2 de abril de 2018

La equivocada columna de Bejarano sobre caso Montealegre



Habíamos quedado en que mi alma máter, la gloriosa Universidad Externado de Colombia está siendo atacada por el exfiscal Eduardo Montealegre en un cutre intento de venganza contra el rector Juan Carlos Henao, porque este protegió las arcas de la casa de estudios de la voraz hambre burocrática del primero.

Al parecer, el rector Henao contestó el derecho de petición de Montealegre dándole una lección de derecho constitucional que haría que cualquier abogado que se respete devolviera su diploma y dedique el resto de sus días a la orfebrería. (Digo que parece, porque la respuesta fue publicada por una dudosa cuenta en Twitter creada para darle un barniz de seriedad a los embates del voraz exfiscal; las criaturitas detrás de la cuenta tienen, además, la simpática idea de que bloquearlos en una red social equivale a censurarlos, y tampoco han revelado cómo es que han obtenido la correspondencia que iba dirigida a Montealegre — vamos, que son a la honestidad intelectual lo que la Iglesia Católica es a denunciar curas pederastas.)

Aunque inicialmente sólo le daba tímidos retweets a los trinos del profesor Néstor Osuna, el columnista y profesor Ramiro Bejarano finalmente abordó el tema en su columna de esta semana, titulada Externado... ¡presente! Su versión de los hechos es, cuando menos, pintoresca:

domingo, 25 de marzo de 2018

Montealegre contra el Externado



Uno de los motivos de orgullo en mi vida es haberme graduado de la gloriosa Universidad Externado de Colombia, posiblemente la única casa de estudios —y posiblemente también la única institución— del país que desde su fundación y como parte de sus principios rectores encarna el espíritu de la Ilustración, y la consecuente emancipación del ser humano de los grilletes de la ignorancia y el servilismo.

No creo que la Universidad sea perfecta aunque sí es, de lejos, lo mejor que le ha podido ocurrir a Colombia. Un oasis de civilización y cultura en un desierto de barbarismo. Y cuando ese barbarismo intenta tragarse lo poco rescatable del país, yo no puedo quedarme callado. Y de eso va esta entrada: desde hace unas semanas, el exfiscal General de la Nación Eduardo Montealegre está saboteando a la Universidad en su cruzada personal contra el actual Rector, el doctor Juan Carlos Henao.

jueves, 15 de marzo de 2018

Maíz transgénico ayuda a otros cultivos a combatir plagas



En un novedoso estudio a gran escala, dos investigadores de la Universidad de Maryland —Galen Dively y Dilip Venugopal— han analizado cuarenta años de datos para cuantificar los efectos del maíz Bt, una variedad de maíz transgénico altamente comercializada y exitosa. El estudio trata sobre la efectividad del maíz Bt como una estrategia de manejo de plagas, particularmente para cultivos foráneos o cultivos diferentes en diferentes áreas que el propio maíz Bt.

jueves, 8 de marzo de 2018

La Asociación de Ateos de Cali fue liquidada



El 1° de marzo de 2018 la Asociación de Ateos de Cali fue liquidada — aquí un extracto del comunicado que publicaron al respecto:

viernes, 2 de marzo de 2018

Así sepultó Santos el laicismo en Consejo Mundial de Iglesias



En estos días el presidente Juan Manuel Santos se reunió con el Consejo Mundial de Iglesias. Para muchos, el hecho fue noticioso porque Santos dijo que se podía hacer un buen gobierno siguiendo la Biblia, que es una barbaridad como un planeta, pero pues realmente el terruño no da para más — que el Presidente de un país incivilizado y feudal diga que el buen gobierno viene dado por un libro de pócimas no es exactamente una sorpresa.

Lo que muchos menos notaron es el motivo por el que Santos estaba reunido con el Consejo Mundial de Iglesias, que era una cuestión mucho más trascendental: resulta que My President se encontraba entre todos esos artistas de la estafa porque fue allá a darle sanción presidencial a su Política de 'Libertad' Religiosa y de Cultos.

Y es que esta política de 'libertad' religiosa de Santos ameritaba la celebración con el Consejo Mundial de Iglesias porque marca el fin del laicismo en Colombia — la Política está contenida en la Resolución 0889 de 2017, en donde básicamente el Ministerio del Interior renuncia a la potestad del Estado de intervenir y regular el peligroso y lucrativo negocio de la fe y, a la vez, autoriza a que las iglesias intervengan en la creación de las políticas públicas:

sábado, 10 de febrero de 2018

La amargura de Jaén: condena por blasfemia en Instagram



En abril de 2017, el ciudadano español Daniel Cristian Serrano subió a su cuenta de Instagram una fotografía del Cristo de Amargura de Jaén que había editado para poner su cara donde iría la del personaje principal del mito judeocristiano, y el texto “Sobran las palabras, la cara lo dice todo, Makaveli soy tu dios”, en referencia al rapero americano Tupac Shakur. La imagen no le hizo mucha gracia a la cofradía local, aptamente bautizada como Hermandad de la Amargura, que, ni corta ni perezosa, empezó a acosar a Serrano para que la borrara.

lunes, 22 de enero de 2018

'Secular Rescue', programa global de protección de ateos



Pueden donar a este programa aquí.

Traducción libre de un artículo de David Robson publicado en
The Atlantic:

martes, 16 de enero de 2018

Britt Hermes, demandada por cuestionar pseudociencia



Britt Hermes es una candidata a doctorado en Biología Evolutiva en el instituto Max Planck y divulgadora científica, quien hasta 2014 ejerció la pseudomedicina naturopática, dándole falsos diagnósticos y tratamientos a personas con verdaderas afecciones de salud — desde que se topó con la deshonestidad intelectual de su entonces jefe, Hermes escribe el blog Naturopathic Diaries, en donde denuncia a sus antiguos colegas y pone de manifiesto el carácter pseudocientífico de la naturopatía.

Como sabe cualquier persona que alguna vez haya denunciado la pseudociencia, poner de manifiesto la bancarrota moral y fáctica de los pseudotratamientos suele provocar respuestas airadas, insultos, amenazas de muerte y hasta campañas de desprestigio; los más resentidos llegan a interponer demandas — lo que, para mí, es el colmo cósmico de la ironía y la hipocresía: recurrir a un tribunal que decide mediante la ponderación de la evidencia, para proteger sus negocios basados en renegar del mundo basado en la evidencia. Y precisamente eso fue lo que hizo la naturópata Collen Huber: demandó a Hermes por opinar que los negocios y tratamientos de Huber son, cuando menos, sospechosos.

jueves, 11 de enero de 2018

Oprah: magufa e intolerante



Tras su célebre discurso en los recientes Golden Globe 2018, algunos comentaristas sugirieron a la presentadora americana Oprah Winfrey como candidata a la presidencia de EEUU para el 2020... y parece que a ella le suena la idea.

La sugerencia resulta un tanto traumática porque si algo deberíamos haber aprendido con Donald Trump es que elegir a alguien sólo por ser famoso (o por haber dicho unas palabras carismáticas y elocuentes por 10 minutos consecutivos) es una pésima idea, bastante próxima al populismo.

Y para cualquier persona que valore la ciencia, la candidatura de Winfrey también resulta problemáticamente distópica, pues la empresaria y presentadora es una magufa con ganas: durante los más de 30 años de su show, Oprah catapultó —o ayudó a catapultar— a la fama a personajes siniestros como el charlatán Mehmet Oz, la antivacunas Jenny McCarthy, el estafador Deepak Chopra, y la dichosa Rhonda Byrne —promotora de la paparrucha de autor-ayuda El Secreto, un refrito del sesgo del mundo justo aderezado con pseudociencia a cascoporro—. Vamos, que Winfrey ha ayudado activa y alegremente a que muchas personas (posiblemente de poblaciones vulnerables) dejen de lado la verdadera medicina.

Pero hay otro giro de tuerca: en 2013, Winfrey entrevistó a la nadadora atlética Diana Nyad, quien no cree en amigos imaginarios — y al no poder digerir este concepto, Winfrey le terminó diciendo a su invitada cuáles eran sus verdaderas creencias: